Sociedad

Don Luis Landriscina se emocionó con el homenaje a la vera de la ruta 14

Cada turista que circule por Gualeguaychú se podrá llevar una postal única: su foto con el dúo humorístico más entrañable del país. Don Luis Landrisciina y Doña Jovita, los sorprenderán.

Al mediodía de este jueves, con profunda emoción, Luis Landriscina y Doña Jovita rememoraron viejas épocas y contaron anécdotas al recibir un homenaje de parte de Eduardo Luján.

A la vera de la ruta nacional 14, en el parador Kapé quedó inaugurada una escultura realizada por el chaqueño Humberto Lamberti donde ambos personajes inmortalizados en una charla sin tiempo y poblada de sonrisas.

A los 87 años, Luis Landriscina conserva una memoria envidiable donde guarda los recuerdos de las vivencias que lo llevaron a recorrer el país de norte a sur narrando desde el humorista costumbrista las historias más atrapantes y desopilantes de la vida del campo y la ciudad.

Juntó a él, está Doña Jovita, esa «viejita de Traslasierras cordobesas» encarnada por José Luis Serrano que tiene la frescura de las abuelas, la picardía de los adolescentes y la sabiduría de la gente buena. Ambos armaron una pequeña comedia antes de descubrir sus figuras inmortalizadas en madera.

La idea de esas estatuas que se exhiben en el frente del local correspondió a su propietario que agradeció la presencia de los protagonistas: «Estamos muy felices que estas dos tremendas personas hayan dispensado su tiempo para venir a nuestra casa. Ahora tendremos de por vida a Don Luis y Doña Jovita para que los visitantes se saquen fotos».

«Los tendremos por siempre en nuestro corazón. Este día lo guardaremos en lo más íntimo de nuestro ser de por vida. Recibir a dos grandes artistas en nuestra casa y que nos acompañe tanta gente nos hace inmensamente felices», agregó y agradeció a «todas las familias de Kapé por su apoyo» con la voz entrecortada de la emoción.

«LOS ENTRERRIANOS SON BOLACEROS»

Luis, ese hombre de la mirada sostenida y la originalidad para rematar un cuento costumbrista, no pierde las mañas y arranca sonrisas en su conversación con R2820.

«En Gualeguaychú solía hacer la primera presentación de mi repertorio anual de cuentos con fines benéficos. Siempre donaba la actuación para el padre Jeannot, para Locatelli o con la Clase 32 que hicimos para el hospital Centenario una sala» arrancó contando sobre su estrecho vínculo con la ciudad.

«Yo donaba tres funciones en distintas ciudades para ablandar el repertorio porque nunca repetia cuentos. Tengo varias historias de almacenes de campo, de esos de calles de tierra y de historias que me contaba la gente. Después cuando tuve de autor a Julio César Callos teníamos para hacer dulce con el «Boliche El Resorte»». Después tuvimos la suerte que Radio Nacional nos ponga en cadena y la gente escuchaba mis charlas con Doña Jovita y Don Verídico», confieza.

Landriscina dijo que se inspiró en las historias de los entrerrianos porque «son muy ‘bolaceros’ y es muy bueno ‘bolaceando'». De esas historias tomó anécdotas como «El auto de los Fachelo» protagonizado por una familia de Basavilbaso, contó Luis.

Ante R2820, Don Luis sostiene que «la vida me regaló la posibilidad de conocer el país, el ir ahondando en el conocimiento de cada provincia porque recorrí manejando 6 millones de kilómetros en la época que los caminos no eran rutas y los autos no eran lo que son hoy».

Finalmente, Landriscina acepta que «el humor a cambiado y cambió el lenguaje. Para mí, se perdió el buen gusto porque yo soy de la tradición de no agredir las orejas de las abuelas ni de los chicos».

Luego se tomó unos minutos para recordar al «último prócer argentino que es el doctor René Favaloro. Desde el 12 de julio está cumpliendo 100 años y lo vamos a ir homenajeando hasta fin de año».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *