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Schiaretti cruza a Massa y condiciona a un presionado Llaryora

 

Schiaretti cruza a Massa y condiciona a un presionado Llaryora

En la previa al arribo que hará el candidato presidencial a Córdoba el lunes, el gobernador salió a cruzarlo y a tildarlo de «kirchnerista» por la Corte Suprema. Presión de intendentes y legisladores al gobernador electo.

A días de lo que será, probablemente el único desembarco de Sergio Massa en Córdoba, el gobernador Juan Schiaretti salió a cruzar al candidato del oficialismo con dureza. El socio fundador del PJ cordobesista ató al ministro de Economía a la avanzada en contra de la Corte Suprema de Justicia y escribió en sus redes: «una vez más quiero hacer público mi categórico rechazo al pretendido juicio político a la Corte Suprema que impulsa el gobierno kirchnerista del ministro Sergio Massa. A los 40 años de democracia, también la fortalecemos con más República, respetando la división de poderes. Si queremos un país normal empecemos por dejar de lado actitudes feudales que atropellan las instituciones».

La publicación de Schiaretti alteró los ánimos en el peronismo cordobés después de días de varios gestos y acercamientos del llaryorismo y otros sectores del PJ a los armadores de Massa que se encuentran en Córdoba desde el martes. Con señales que arrancaron con fuerza la semana pasada con la vicepresidenta de la Legislatura, la viguista Nadia Fernández, continuaron con el Movimiento Evita que en Córdoba también responde al mismo sector y se dieron con más contundencia por parte de funcionarios del gobernador electo, Martín Llaryora. Algunos de manera pública, como la secretaria de Prevención, Liliana Montero, con Malena Galmarini; y otros de manera solapada.

Lo cierto es que Llaryora, por lo bajo, puso a parte de la escudería a enviar gestos a Massa, mientras él sigue de gira por Medio Oriente. Otra de esas señales se verá el lunes en Río Cuarto cuando Massa firme un convenio con intendentes cordobeses por la Sube. Si bien Llaryora no va estar en la foto de Massa con el riocuartense Juan Manuel Llamosas, moverá a dos alfiles clave: el secretario de Transporte, Marcelo Rodio, y el intendente de San Francisco, Damián Bernarte. Ambos, de línea directa con el sucesor de Schiaretti.

«Hay una diferencia, ‘el Gringo’ no le mandó nunca ni funcionarios a Sergio», dijo un massista cordobés a LPO que evaluó el tweet de Schiaretti como «una bronca personal y no partidaria». «A Martín lo complica, pero va a ser hasta diciembre cuando la lapicera la tenga directamente Llaryora», señaló. Aunque advirtió de las complejidades por el peso que deja el schiarettismo en la Unicameral para el peronismo que viene.

Todas rispideces que asoman a días del desembarco de Massa, para el que se espera una multitud que movilizarán gremios, organizaciones sociales y dirigentes.

Lo que empezó a exponerse ahora es la disputa generacional del PJ en Córdoba. Porque la presión que empiezan a ejercer los intendentes y legisladores provinciales para que Llaryora se manifieste en favor de Massa; se contraponen con la reacción de Schiaretti y su mesa chica que luce reticente a cualquier tipo de señal al tigrense.

«Que digan que quieren votar a (Javier) Milei y listo», apuró un legislador que asistirá el lunes a Juniors, sede del acto, y club del que paradójicamente, era simpatizante el exgobernador José Manuel de la Sota.

En días, los armadores del massismo en Córdoba tuvieron varios encuentros y cenas. Dos, particularmente, con personas del círculo íntimo de Llaryora. En todas, los enviados le hicieron saber a varios que «Sergio va a esperar a Martín, pero ojo que Massa no es Alberto (Fernández)». Por esto, intendentes empiezan a presionar con algún tipo de guiño explícito, pero ahora por parte de Llaryora.

 

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