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Córdoba se convirtió en la jaula que define todas las peleas

Bullrich apuesta a Córdoba para liquidar a Larreta y Massa necesita levantar en ese territorio para seguir competitivo. El efecto Schiaretti.

Córdoba se convirtió en las últimas dos semanas previas a las Paso en un distrito clave para raspar la olla y buscar alguna diferencia en los dos frentes principales de la política nacional: Unión por la Patria y Juntos por el Cambio. Por ello, la escala de dos días del ministro de Economía y candidato del oficialismo, Sergio Massa; y la de Horacio Rodríguez Larreta, el jefe de Gobierno porteño que pasó el viernes y regresará el martes. Un día antes de la escala de su rival, Patricia Bullrich, para el cierre en el interior como lo contó esta semana LPO.

«Estamos tres puntos abajo, pero con Patricia estancada y nosotros creciendo», afirmó a LPO uno de los integrantes del equipo que Larreta mandó a Córdoba a quedarse. Achicarl la diferencia en Córdoba es clave para el jefe de Gobierno y también para Massa. En el bunker porteño de Unión por la Patria reconocen que «si sacamos menos de 20 puntos en Córdoba estamos liquidados para la presidencial».

Por eso, en el massismo y en el larretismo, no ocultan que el principal objetivo es pelear el voto útil contra la candidatura del gobernador cordobés, Juan Schiaretti. El tres veces mandatario provincial y líder del PJ mediterráneo que busca enhebrar su tercer triunfo consecutivo para el partido después de las victorias de Martín Llaryora y Daniel Passerini.

Por esto, ambos ganadores en la elección provincial y por la intendencia cordobesa encabezaron el pedido del voto para el socio fundador del PJ cordobesista. Primero, con conversaciones y actos en algunos gremios con la dirigencia cordobesa; luego, el jueves, en un encuentro con funcionarios que contó con una fuerte arenga de Llaryora a los funcionarios el mismo día de Massa en Córdoba; y, por último, con un video en las redes donde el gobernador electo hace un contundente llamado a votar a Schiaretti.

El objetivo de Schiaretti es ganar Córdoba, con la misma receta que en 2015 el exgobernador José Manuel de la Sota derrotó a Massa en las primarias de aquel año, aunque cayó en el resto del país.

El objetivo del actual titular del Centro Cívico es ganar Córdoba, con la misma receta que en 2015 el exgobernador José Manuel de la Sota derrotó a Massa en las Primarias de aquel año, aunque cayó en el resto del país.

Por esto, el fuerte pedido de repetir el trabajo coordinado entre dirigencia y militancia para el sprint final de la campaña.

Y acá radica una de las incomodidades en el peronismo provincial. Porque, Massa y Larreta saben de la superioridad en la previa del gobernador en su bastión, y es por ello que apelan al recurso del voto útil. Lo reconoció a LPO un larretista puro en el arranque de la semana y después lo hizo un massista en la fallida salida del ministro de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

Misma visita que hizo el propio Larreta el viernes en la reaparición de Rodrigo de Loredo después de su dura derrota en la elección por la intendencia. Tras su caída, el radical se sumergió y volvió a la palestra para ratificar el apoyo al alcalde porteño que contó este sitio la semana pasada.

Massa y Larreta saben de la superioridad del gobernador Schiaretti en su bastión, y es por ello que apelan al recurso del voto útil.

En tanto, como también lo contó LPO, Juez no estuvo con Larreta. Como tampoco acompañará a Bullrich el miércoles próximo en el cierre de campaña por el interior.

Situación que molesta a los dos precandidatos nacionales, por más que el juecismo haya dado libertad de acción y juegue dividido en las dos canastas. En Córdoba, el único sello con peso que no dividió aguas entre sus afiliados fue la Coalición Cívica que se encolumnó detrás de Larreta. Por ello, el recibimiento de uno de sus referentes, Gregorio Hernández Maqueda, al jefe de Gobierno porteño el último viernes.

La lógica de la utilidad del voto para los que tienen chances en octubre, el larretismo la milita en Córdoba no sólo a través del PRO, sino también del radicalismo. Por eso la presencia de Gerardo Morales también el fin de semana con mucha participación y reuniones con radicales puros. «Si no gana Horacio, estamos complicados en serio. Sabemos qué piensa Bullrich de nosotros, no podemos ser tan inocentes», reconoció un radical enrolado en la campaña del porteño y el jujeño.

En el equipo de Schiaretti creen que el massismo les copió el know how de militancia en el sprint final de la campaña. Similar al de la elección cordobesa que revirtió el resultado de Passerini sobre De Loredo.

Por su parte, entre los armadores de Massa, la presencia del gen delasotista es clave. Carlos Caserio, Fabián Francioni y hasta el reciente candidato a gobernador del kirchnerismo -de muy baja performance-, Federico Alesandri, respondieron al liderazgo del exmandatario. Massa el miércoles en la hermética reunión con los gremios habló mucho de esto y luego, si bien no quiso confrontar con Schiaretti, marcó diferencias entre los dos socios cordobeses.

En el schiarettismo hay tranquilidad respecto del voto de Unión por la Patria. Al punto que reconocen las internas del kirchnerismo en Córdoba y creen que Juan Grabois puede hacer una buena elección porque el corte de boleta no perjudicaría sólo el tramo a diputados de la lista de Massa; sino también puede limar a la fórmula que encabeza.

Además, creen que el massismo les copió el know how de militancia en el sprint final de la campaña. Similar al de la elección cordobesa que revirtió el resultado de Passerini sobre De Loredo.

 

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