«Tenemos que trabajar rápido, pero estamos a tiempo. En estos momentos el río Paraná y el Iguazú se encuentran con niveles bajos. Y no se prevén lluvias inmediatas en el sur de Brasil. Cuando las precipitaciones comiencen a producirse, tendremos entre 40 y 50 días para que la crecida llegue a Santa Fe», aseguró el presidente del Comité de Emergencia.

Los puntos de las defensas más densamente poblados y que deberán ser liberados se encuentran en San José del Rincón y en Colastiné Norte, barrio de la costa de la ciudad de Santa Fe: «Allí hay muchas familias y debemos elevar el nivel de coronamiento de las defensas y reparar cárcavas en los taludes».
Otros puntos sensibles serán el barrio El Pozo y el distrito de Alto Verde. También habrá traslados de personas en otros puntos de Santa Fe e, incluso, de la ciudad de Santo Tomé, adelantó el funcionario. En el caso del barrio Varadero Sarsoti existen grandes asentamientos poblacionales sobre los terraplenes, pero allí las defensas están consolidadas y no perdieron gran altura durante los últimos años.
«Los que viven sobre los taludes del lado del río se deberán trasladar sí o sí, porque el agua avanzará sobre sus viviendas. Las comunas o municipalidades deberán tomar las acciones pertinentes para reubicar a estas familias en la emergencia. Cada una de las comunas o municipalidades tendrá que tener un plan de contingencia», insistió.
Algunos de los que habitan los taludes interiores de las defensas -del lado urbanizado- también tendrán que abandonar sus viviendas, ya que «hay que hacer trabajos con maquinarias, como por ejemplo cunetas que bordean los terraplenes. Allí vamos a intervenir. Las máquinas tienen que entrar. Hay un bien común que no puede ponerse en riesgo por situaciones particulares».
En la ciudad de Santa Fe, los asentamientos no solo se extienden sobre los terraplenes de defensa, sino que durante los últimos años, también se extendieron dentro de las áreas de reservorios cuya función es acumular el agua de lluvias extraordinarias.
La sequía que parecía eterna llegó a su fin y se anuncia la llegada de lluvias por encima de los niveles históricos para toda la región: «No en todos los períodos de fenómeno del Niño hemos tenido crecidas extraordinarias de los ríos. Pero hay que prepararse ante la posibilidad de que esto suceda», dijo Gioria.
El trabajo social, habitacional y de reparación de la infraesctructura existente, recién comienza. Tarde o temprano iba a suceder